Cesar

Hace unas semanas quedé con mi osito para una noche de sexo desenfrenado: látigos, esposas, mordaza...
Cesar Narconti me invitó a cenar en su casa. Pensé que era una trampa, que en cualquier momento me tiraría al suelo y me follaría a lo loco, como le gusta y como me gusta.
Pero no, acabamos de cenar, me lleva al sofá, me ofrece una copa y se pone a charlar, A CHARLAR!!
¿Quién dice que le quiero para que me cuente su puta vida?
- Llevamos un tiempo juntos y sé que te gusto...
Putos supuestos sin fundamento.
- Por eso he pensado que podemos tomarnos más en serio nuestra relación
Nuestra ¿qué?
- Y quería decirte... que te amo
Me quedé impertérrita.
- ¿Qué me dices?
Al principio sonreí, luego me reí y al final eran carcajadas lo que salía de mi boca.
- No te rías, te lo estoy diciendo en serio
Me paré en seco le miré a los ojos, me levanté y me fuí sin decirle palabra... para qué, no pensaba gastar saliva en dar explicaciones.